Estudio de solvencia

Qué mira el estudio de solvencia (y cómo saber si lo pasas)

Antes de emitir una garantía de alquiler, SEAG estudia al candidato. Lo que sigue es qué se mira exactamente, con los números por delante: cuánto puede pesar la renta sobre los ingresos, desde cuándo hace falta un avalista, qué ocurre con un fichero de morosos y qué se puede hacer cuando la respuesta es que no.

Una hoja de papel en blanco y unas gafas de leer sobre un escritorio, junto a un flexo de latón
Esto no está sacado de un folleto. Tramitamos estudios de solvencia todas las semanas como agente colaborador autorizado de SEAG (nº 14859), y lo que viene son los criterios con los que se aprueban y se deniegan. Los umbrales concretos son de SEAG, que es quien decide: los recogemos aquí porque saberlos de antemano ahorra tiempo y disgustos.

Qué es el estudio y qué devuelve

Es la valoración que hace SEAG del candidato antes de comprometerse a pagar su renta si deja de hacerlo. No la hacemos nosotros: nosotros preparamos el caso, lo lanzamos y traducimos la respuesta.

El resultado no es un sí o un no a secas. Son tres respuestas posibles:

  • Aprobado, con su porcentaje. Llega el precio exacto de la garantía —entre el 3% y el 5% de la renta anual en vivienda, hasta el 6% en local, oficina o nave— y se pasa a firmar.
  • Aprobado con una condición. El caso entra si se aporta algo concreto: un avalista, un justificante que falta, una fianza mayor. Se dice qué falta y a qué porcentaje quedaría.
  • Denegado. Sin el motivo detallado: la valoración se apoya en datos financieros del candidato que no se te pueden comunicar. Lo que sí sabrás es si el caso se puede reconducir —normalmente sumando un avalista— o si con ese perfil no va a salir adelante. En el primer caso tienes las vías del final de esta página; en el segundo, lo práctico es pasar al siguiente candidato.

Sea cual sea, la respuesta llega en menos de 24 horas y no cuesta nada.

Los tres tramos de antigüedad laboral

No pesa lo mismo un sueldo recién estrenado que uno que lleva ocho años entrando. El formulario del estudio recoge la antigüedad en tres tramos y cada uno mueve la aguja:

TramoCómo se lee
Menos de 1 añoIncorporación reciente o periodo de prueba. Entra, pero el resto del caso tiene que sostenerse mejor.
De 1 a 5 añosTrayectoria razonable. Es el tramo más habitual y el que menos preguntas levanta.
Más de 5 añosEstabilidad demostrada. El perfil más cómodo, y el que más ayuda a que el porcentaje se quede cerca del suelo.

Un contrato temporal no descarta a nadie. Lo que hace es cargar más peso sobre los otros dos factores: el nivel de ingresos y el margen que deja la renta.

Cuánto puede consumir la renta de los ingresos

Es el criterio que más pesa de todos, y el que mejor se puede calcular en casa antes de presentar a nadie. Se llama esfuerzo: qué proporción de lo que entra cada mes se va en pagar el alquiler.

EsfuerzoQué esperar
Hasta un tercio (≈33%)La referencia cómoda. Es donde el estudio sale con menos fricción.
Hasta el 40%SEAG lo admite en ciertos casos, según cómo esté el resto del perfil.
Hasta el 50%Solo con un avalista solvente detrás. Ese es su papel: ampliar el margen.

Un ejemplo con números redondos. Renta de 800 € y unos ingresos de 2.400 € al mes: el esfuerzo es del 33%, y ahí no suele haber discusión. Con los mismos 800 € y 1.700 € de ingresos se sube al 47%, y eso ya pide avalista. La cuenta se hace en diez segundos y ahorra presentar casos que no van a entrar.

Cuando en el piso van a vivir varios y varios aportan, se suman los ingresos de todos. Un piso compartido con tres nóminas medianas suele salir mejor parado que uno con una sola nómina alta.

Cuándo hace falta avalista

Hay un punto por debajo del cual el avalista deja de ser una recomendación y pasa a ser obligatorio, y está en el nivel de ingresos, no en el esfuerzo:

  • Menos de 1.200 € al mes con un solo inquilino → el estudio necesita avalista.
  • Menos de 1.500 € al mes entre varios inquilinos → el estudio necesita avalista.
  • Esfuerzo por encima del 40% → el avalista es lo que permite llegar hasta el 50%.
  • Candidato en un fichero de morosos → avalista obligatorio, sin excepción.

El avalista responde con su propio patrimonio, así que su solvencia se estudia igual que la del inquilino. Y no hace falta que tenga nómina: a un avalista que trabaja sin ella —una empleada de hogar, por ejemplo— se le valora con su contrato, su vida laboral y los justificantes de sus ingresos.

Merece la pena decirlo claro porque suele malinterpretarse: pedir avalista no es desconfiar del inquilino. Es lo que hace que un caso ajustado entre y, además, suele bajar el porcentaje que acaba pagando el propietario.

Qué pasa si el inquilino está en ASNEF

Aparecer en un fichero de morosos —ASNEF, Equifax— no cierra la puerta, pero cambia las condiciones y conviene saberlo antes de firmar nada:

  • El estudio pasa a exigir avalista, aunque los ingresos den de sobra.
  • No se pueden contratar dos prestaciones: la Plus y el Cobro Puntual quedan fuera. Es decir, el mes de carencia se mantiene y no cabe la modalidad de cobrar el día 1 pague o no el inquilino.

Y una recomendación que no es del estudio, sino de haber visto muchos: no todas las deudas de un fichero cuentan lo mismo. Una factura de móvil de hace cuatro años dice poco; una deuda de alquiler dice bastante. Si tu candidato te lo cuenta él antes de que aparezca en el estudio, eso también es un dato.

Qué documentación pide cada perfil

La lista es la misma sea cual sea el inmueble: no se pide más por alquilar un local que una vivienda. Lo que cambia es cómo cada perfil acredita lo que ingresa.

PerfilCon qué acredita sus ingresos
AsalariadoÚltimas nóminas y contrato de trabajo.
AutónomoDeclaraciones trimestrales o la renta del último ejercicio.
EmpresaEscrituras, CIF y cuentas. El administrador entra como avalista solidario.
Pensionista o con ayudasCertificado de la prestación o de la pensión.
Con ingresos del extranjeroLo que exista en su país, más movimientos de la cuenta donde entran.
Sin nómina pero con ahorroSaldo y movimientos bancarios.

Documento de identidad, siempre: DNI, NIE o pasaporte. Con pasaporte la fianza que pide SEAG sube a tres meses, que es algo que conviene tener hablado con el inquilino antes de la firma y no después.

Dos casos con lista propia. Si el piso ya está alquilado y quieres garantizarlo ahora, hacen falta el contrato en vigor y los recibos de los tres últimos meses. Y si los ingresos se quedan cortos, la vía para levantarlo es aportar saldo en cuenta o sumar avalistas. El desglose completo, perfil por perfil, está en documentación y requisitos.

Cuánto tarda la respuesta

Menos de 24 horas, y la aprobación vale 30 días. Esos dos números son los que hacen que se pueda trabajar con una lista de candidatos en vez de con uno solo: presentas al primero, tienes respuesta al día siguiente y, si no entra, pasas al segundo esa misma tarde.

El estudio lo lanzas tú desde el enlace, así que tampoco esperas a que abra ninguna oficina. Rellenas los datos, subes la documentación y envías; lo demás va solo. Los pasos, con el reloj de cada uno, están en cómo funciona.

Y hay un caso en el que ni siquiera hacen falta los datos económicos: los alquileres de vivienda o habitación por debajo de 300 € al mes se estudian solo con el documento de identidad y se aprueban al 4,5%.

Dónde se meten estos datos

El formulario comprueba lo que escribes sobre la marcha, así que los errores de tecleo no llegan a consumir un intento del estudio.

El formulario avisa en el propio campo de que la letra del DNI no corresponde al número
Comprueba los datos según los escribes. Un DNI mal tecleado se caza aquí, no tres días después.
Formulario del estudio con el producto, el tipo de inmueble y los datos de contacto rellenos
Lo rellenas tú, desde el móvil. Sin llamar a nadie y sin esperar a horario de oficina.

Qué hacer si sale denegado

Una denegación no siempre significa que ese inquilino sea imposible. Casi siempre significa que faltan números, y hay cuatro maneras de ponerlos:

  • Sumar un avalista solvente. Es la vía que más casos levanta, y la que amplía el esfuerzo admitido hasta el 50%.
  • Aportar saldo o movimientos bancarios. Un colchón demostrable pesa cuando la nómina se queda justa.
  • Sumar a otro inquilino que aporte ingresos. Si va a vivir en el piso, cuenta. Entran hasta cuatro.
  • Revisar la renta. A veces el problema no es el inquilino: es que el alquiler pide unos ingresos que casi nadie de ese perfil tiene.

Y si aun así no sale, el plan B ya lo tenías preparado: el siguiente de tu lista. Presentarlo cuesta cinco minutos y mañana lo sabes.

Preguntas frecuentes sobre el estudio de solvencia

¿Cómo sé si mi inquilino va a pasar el estudio?

Con dos datos ya se intuye: cuánto ingresa al mes y de qué tipo son esos ingresos. Si la renta no llega a un tercio de lo que entra en casa y hay con qué acreditarlo, el caso tiene buena pinta. Por debajo de eso empieza a hacer falta un avalista. Pero la respuesta firme la da el estudio, es gratis y tarda menos de 24 horas: sale más a cuenta lanzarlo que darle vueltas.

¿El estudio deja rastro en el historial del inquilino?

No es una solicitud de crédito ni se anota en su historial crediticio. Es una valoración de solvencia para decidir si se emite la garantía, y para hacerla hace falta su consentimiento expreso, que se firma con el resto de la documentación.

¿Cuánto cuesta el estudio?

Nada, y no compromete a nada. Solo se paga si la garantía se contrata, y entonces se paga la prima anual, no el estudio.

¿Puedo presentar a dos candidatos a la vez para ver cuál pasa?

Se puede, pero no conviene y no hace falta. Como la respuesta llega el mismo día, sale mejor presentar al mejor candidato, esperar y pasar al siguiente si no entra. El método completo está en la guía para elegir inquilino.

¿Y si mi inquilino cobra en negro o parte del sueldo no está en nómina?

Lo que no se puede acreditar no cuenta, por mucho que exista. No es desconfianza: la garantía se emite sobre documentos. Si hay ingresos que no aparecen en una nómina, la vía es el saldo bancario, los movimientos de cuenta o un avalista que sí tenga con qué demostrarlo.

¿Cuántos inquilinos y avalistas caben en un estudio?

Hasta cuatro inquilinos y dos avalistas. Si el piso lo van a compartir más personas, se meten los de mayor ingreso, se sube la documentación de todos y el resto se detalla en las observaciones del estudio para que SEAG lo tenga a la vista.

¿Cuánto vale la aprobación una vez concedida?

30 días. Tiempo de sobra para cuadrar la firma sin que nadie tenga que decidir en caliente. Si se pasa el plazo, se relanza el estudio.

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